El vendaje facial V-line es uno de los accesorios de belleza más sencillos de incorporar a tu rutina: no necesita cremas, cables ni pilas. Pero para que resulte cómodo y se mantenga en su sitio, conviene colocarlo bien. Te lo explicamos paso a paso.
1. Empieza con la piel limpia
Úsalo después de tu rutina de limpieza. Si aplicas cremas o sérums, deja que se absorban unos minutos antes de ponértelo para que el tejido no se impregne.
2. Coloca la mentonera
Apoya la parte de malla bajo la barbilla, centrada, con las costuras hacia fuera. Debe cubrir el mentón y la zona de la papada sin tapar la boca.
3. Libera las orejas
Sube las cintas por los laterales del rostro y pasa cada oreja por su abertura. Así la cinta queda fija y no se desplaza cuando te mueves.
4. Ajusta el velcro
Cierra el velcro sobre la coronilla. La presión debe ser firme pero cómoda: si notas marcas intensas, hormigueo o molestias, aflójalo.
¿Cuánto tiempo usarlo?
Puedes empezar con 20–30 minutos al día —mientras lees o ves una serie— e ir alargando si te resulta cómodo. Muchas personas lo usan también mientras descansan.
Cómo cuidarlo
Lávalo a mano con agua tibia y jabón neutro, con el velcro cerrado para que no se enganche, y déjalo secar al aire.
Recuerda: es un accesorio cosmético, no un producto sanitario. Los resultados varían de una persona a otra.